LOS ZAPATOS “SUFREN”
En
el piso, junto a la cama, descansaban Carlos y Juan, un par de zapatos gemelos
por naturaleza, que se preguntaban por
qué siempre ellos tenían que vivir arrastrados y utilizados por unos pies que
sólo producían pecueca. Por esta razón decidieron idear un plan para escapar de su aparente sufrimiento.
El
plan consistía en escapar de la casa
donde eran cautivos y sólo podían salir amarrados, pero para poder llevar a
cabo su propósito tenían que salir de la
habitación, luego pasar por el comedor y la sala, entrar al baño y saltar por la ventana.
El
día del escape, se escondieron detrás de la puerta de la alcoba, cuando su
dueño entró a buscarlos ellos salieron rápidamente sin que él los viera.
Mientras atravesaban el comedor, Juan
tropezó con la mesa y le cayó un tenedor
encima.
Con
su hermano herido, Carlos, decidió empujarlo hacia la sala. Allí se encontraron
con Firulo, el perro, quien al verlos ladró muy fuerte, pero de un momento a
otro Carlos saltó y le pegó en la nariz a Firulo, lo que causó que el perrito
corriera a esconderse.
Siguiendo con su plan, este par de hermanos, entraron al baño y al subir
al quicio de la ventana, Carlos se dio cuenta que se encontraban en el quinto
piso, por lo tanto le era imposible
saltar con su hermano herido.
Así
que decidió amarrar el cordón de su hermano con el suyo para saltar juntos, a pesar
de que estaba muy alto, la adrenalina de escuchar a su dueño acercarse los hizo
saltar…con tan mala suerte que cayeron en un cubo de basura, donde los encontró
un vago que no se los quitaba ni para dormir.
Así
entendieron que su destino era ser
arrastrados y sudados por nosotros.
Jorge Palmar Velasco

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